Reducción de jornada y permisos retribuidos

Artículo de opinión. Diario de Navarra.

14/09/2023

Hace unos días se publicó un artículo de opinión por dos personas pertenecientes a la ejecutiva de CCOO sobre la necesidad de acortar la jornada laboral, promover la conciliación laboral y facilitar el acceso a permisos.

En dicho artículo se indicaba que” la mayoría de los trabajadores y trabajadoras estarían dispuestas a reducirse la jornada sin reducción de salario”. También se menciona que “repensar el tiempo de trabajo, la relación que tenemos con la jornada laboral supone un cambio cultural de calado”

Desde el sector de la industria del metal, que es el principal motor económico de nuestra Comunidad Foral, y el que más empleo concentra, y concretamente dentro de las PYMES, a las que represento, tenemos la obligación de responder a dicho artículo, a fin de que la opinión pública conozca, al menos someramente, la realidad de nuestro sector, huyendo de generalidades y utopías.

Hay que dar la razón a quien escribe el artículo. Sería perfecto trabajar 4 días a la semana, o incluso 3, cobrando lo mismo, pero la realidad es que ni todos los sectores son idénticos, ni todas las empresas son iguales, ni siquiera todas las personas trabajadoras son semejantes.

En el sector del metal ha existido una evolución en la reducción de jornada. En el año 1978 se trabajaban 2.059 horas, y actualmente se trabajan 1.695 horas, lo que supone trabajar 211 días al año en jornadas de 8 horas, y tener libres 154 días.

Es comprensible que exista una pretensión sindical de reducción de la jornada laboral, pero para ello es necesario un trabajo previo, que permita que las empresas mantengan sus niveles de producción y organización, ya que en caso contrario, cualquier cambio estaría abocado al fracaso por motivos obvios, en tanto que las empresas deben ser rentables.

Por ello, es preciso que antes de abordar un tema como la reducción de jornada, se facilite que las empresas evolucionen en aspectos como su digitalización, la mejora de procesos productivos, la reducción del impacto fiscal, la captación de talento,..etc, avances que les permitan mantener los niveles de productividad y gasto.

Se ponía como ejemplo en el artículo a países como Dinamarca y Suecia, que ya han realizado esta transformación en sus jornadas laborales, pero no se puntualizaba en el trabajo previo desarrollado en el que las empresas se han sofisticado de tal manera que han mantenido su producción, y además cuentan con una de las menores cargas fiscales de Europa.

Cuando seamos capaces de realizar esta evolución, será el momento en que podamos debatir sobre la procedencia o no de reducir jornadas laborales. Por ello, no se trata tanto de un cambio cultural, ya que es evidente que la pretensión de todas las personas es trabajar menos y cobrar igual o más, sino de una transformación en la industria y en la política fiscal.

Se menciona también en el artículo la facilidad de acceso a los permisos retribuidos, que permite “humanizar” el trabajo. Es cierto que cada día es más sencillo acceder a estas licencias, que, si ya de por sí eran excesivamente amplias, han sido “aumentadas” para ciertos supuestos por el Real Decreto-Ley 5/2023, conocido como “Ley de las Familias”. Desde nuestra Asociación, llevamos tiempo defendiendo que las personas trabajadoras que tengan una situación personal realmente grave puedan disfrutar de permisos tan amplios como sea necesario, pero para ello, deben desincentivarse los permisos innecesarios, que son los que realmente perjudican a las empresas.

Hemos defendido en la negociación colectiva, porque lo consideramos de justicia social y que realmente humaniza el trabajo, que, por ejemplo, un trabajador o trabajadora que tiene un hijo o pareja sometido a tratamiento oncológico, pueda acceder a un permiso retribuido por el tiempo que sea necesario. Pero en cambio, es innecesario, como sucede actualmente, que una persona trabajadora pueda ausentarse hasta 7 días de su puesto por una operación menor de por ejemplo su cuñado, a quien por cierto, conforme a nuestra Jurisprudencia no tiene ni siquiera la obligación de visitar.

Son numerosísimos los ejemplos similares a este último que podríamos exponer, que no sólo reducen la jornada laboral, sino que causan 3 tipos de problemas fundamentales; el primero de carácter social, ya que la concesión de permisos innecesarios o de carácter menor por tiempos tan amplios, impide regular con justicia social los permisos realmente necesarios, y que afectan seriamente a la vida de las personas trabajadoras; el segundo, organizativos, especialmente en las PYMES, que no tienen capacidad de cubrir este puesto de forma inmediata; y en tercer lugar económicos, debido a que estos permisos implican un coste para las empresas que no tienen una capacidad de absorción ilimitada para la asunción de las nuevas obligaciones laborales.

Por este motivo, desde nuestra patronal pedimos que se realice un análisis de los permisos retribuidos, que se desincentiven aquellos que realmente no son necesarios, para poder conceder los que realmente si lo son y otorgarlos a aquellas personas trabajadoras que realmente tienen una situación personal grave. ¡Es cuestión de Justicia!

Alfonso Huici Mariscal

Abogado y Secretario General de APMEN

Asociación de PYMES del Metal de Navarra