Industrias Lotu: 75 años fabricando lo que mantiene unido al mundo industrial

mayo, 2026

 La empresa navarra de tornillería supera los 20 millones de euros de facturación y produce cerca de mil millones de unidades al año desde su planta en Landaben, donde celebra su 75 aniversario con la vista puesta en la diversificación y la digitalización.

Hay empresas que no necesitan presentación porque llevan décadas siendo parte del tejido industrial de Navarra. Industrias Lotu es una de ellas. Fundada en 1951 por Juan Berasategui en Pamplona, esta pyme del sector del metal lleva 75 años fabricando tornillos y elementos de fijación desde su sede en el polígono industrial de Landaben, y hoy su nombre —que significa atar o unir en euskera— sigue siendo tan pertinente como el primer día.

Con 68 empleados, una facturación de 20 millones de euros anuales y un catálogo de más de 20.000 referencias de producto, la compañía ha construido una posición sólida en mercados tan exigentes como la automoción, los electrodomésticos, las energías renovables y el sector de la ferretería y el bricolaje. Su capacidad productiva alcanza los ocho tornillos por segundo —cerca de mil millones de unidades al año—, una cifra que refleja décadas de inversión tecnológica y optimización de procesos.

«El tornillo sigue siendo el sistema de fijación más utilizado en la automoción, con miles de unidades presentes en cada vehículo», explica Javier Álvarez Rivas, gerente de la empresa. Esa realidad obliga a una innovación continua en prestaciones técnicas: mayor resistencia, mejor comportamiento frente a la fricción o protección reforzada contra la corrosión son algunos de los vectores de desarrollo que guían la I+D de Lotu.

Industrias Lotu es un buen ejemplo de lo que representa la industria del metal navarra en su conjunto: empresas de tamaño mediano, con raíces profundas en el territorio, que compiten con garantías en mercados globales gracias a la especialización técnica y a la apuesta por la mejora continua. Su historia demuestra que la longevidad industrial no es el resultado de la inercia, sino de la capacidad de adaptarse sin perder la identidad.

De cara al futuro, la compañía tiene claros sus retos: crecer a través de la diversificación, digitalizar sus procesos y modernizar sus medios productivos. Todo ello con el objetivo de seguir siendo competitiva desde Navarra en un entorno cada vez más exigente y global.

Desde APMEN queremos poner en valor el trabajo de empresas como LOTU, que representan la fortaleza de las PYMES del metal navarras: compañías con trayectoria, capacidad tecnológica, vocación industrial y compromiso con el desarrollo económico y social de nuestra comunidad.

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Fuente: La Ventana de la Empresa Navarra 20/05/2026

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