
La empresa navarra Inagal consuma su relevo generacional tras duplicar la superficie de su sede de Landaben
diciembre, 2025
Tras materializar una ampliación de 4.000 metros cuadrados, Inagal cuenta ya con 50 trabajadores y prevé sumar una decena más el año que viene. Además, se ha unido a Enercluster; ha participado en la construcción del último electrolizador de Nordex Electrolyzers; y trabaja para empresas como Viscofan, Siemens Gamesa o Volkswagen Navarra. «Cada uno de los miembros de la segunda generación nos hemos especializado en un área. Eso nos ha permitido profesionalizar los procesos internos y aumentar la capacidad productiva», explica a este medio Álvaro Lorca, responsable de Compras en la compañía.
Lakuntza – 14 diciembre
Fundada en 1981 por cinco antiguos trabajadores de Sismetal, la empresa navarra Inagal lleva más de cuatro décadas forjando su historia en el sector de la industria metalúrgica. Lo hizo primero desde unas instalaciones de mil metros cuadrados en Nuevo Artica, donde centró su actividad en el sector agroalimentario. Trece años más tarde, dio un paso decisivo al trasladarse al polígono industrial de Landaben e instalarse en un edificio de ladrillo que hoy todavía sigue operativo y en cuya fachada se mantiene, como un guiño a sus orígenes, un cartel con el antiguo logotipo.
«Muchos de los clientes con los que empezamos en los ochenta siguen con nosotros. Es muy difícil mantener esas relaciones durante tantos años», destaca Álvaro Lorca, miembro de la Dirección y responsable de Compras. Esa fidelidad es, en buena medida, la seña de identidad de una compañía que en la actualidad trabaja para sectores como el agroalimentario, la automoción, la construcción o las energías renovables. Precisamente, en su cartera de clientes figuran Viscofan, Nordex Group, Siemens Gamesa o Volkswagen Navarra. Además, sus productos se exportan a las sedes internacionales que estas poseen en Francia y Alemania.
Desde 2014, la segunda generación ha ido tomando el testigo y marcando una nueva etapa de crecimiento. «Cada uno nos hemos especializado en un área (Producción, Compras, Administración…). Eso nos ha permitido profesionalizar los procesos internos y aumentar la capacidad productiva», explica Lorca.
INVERSIÓN Y CRECIMIENTO
Esa profesionalización se tradujo en una importante ampliación en 2019, cuando la empresa duplicó su superficie hasta alcanzar los 8.000 metros cuadrados actuales, repartidos en cinco naves. «Había una necesidad de ordenar el proceso productivo. Además del corte láser y la perfilería, incorporamos plegadoras, curvadoras, puestos de soldadura y zona de embalaje», detalla Gabriel de Biurrun, miembro del Departamento de Compras.
El crecimiento de Inagal, que en 2024 facturó 7 millones de euros, ha ido acompañado de una fuerte apuesta por la inversión tecnológica. En concreto, en los últimos años ha incorporado nueva máquina de corte láser y un segundo robot de soldadura, que han permitido aumentar su capacidad de producción. «De cara a 2026 vamos a incorporar una curvadora automática de perfiles y tubos», especifica de Biurrun.
Actualmente, la plantilla está formada por cincuenta trabajadores, una decena más que en 2019, y la previsión es llegar a sesenta el próximo año. Además, la firma ha reforzado su presencia en el tejido asociativo navarro. Por ejemplo, este año se ha integrado en Enercluster para potenciar su penetración en las energías renovables.
Una de las colaboraciones más relevantes de los últimos meses ha sido su participación en la construcción del NX2500, el nuevo electrolizador alcalino presurizado de 2,5 megavatios (MW) desarrollado por Nordex Electrolyzers y el primero de esta potencia fabricado en España. «Se pusieron en contacto con nosotros porque nos conocían y querían recibir asesoramiento técnico sobre varios elementos de la estructura: perfiles, tubos, barandillas… Es un privilegio trabajar con una empresa de este calibre», subraya de Biurrun.

















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