La escasez y la subida del acero ponen en jaque a las 1.300 empresas del metal de Navarra

Temen problemas de abastecimiento si la situación se sigue agravando. Los costes se han disparado y la incertidumbre ante el colapso del mercado les lleva a anticipar pedidos. Algunas compañías no están pudiendo repercutir las subidas y se encuentran al límite de su rentabilidad

Diario de Navarra

22/05/2021

“Llevo 24 años en la empresa y nunca había visto nada igual”. Juan Erro habla así de la escalada de los precios de las materias primas. Empezaron a subir a finales de 2020 y desde que arrancó el año acumulan un incremento medio del 40% en comparación con los niveles prepandemia. En especial el acero, pero también el aluminio, pasando por los aceites o plásticos que las empresas del sector siderometalúrgico necesitan para su proceso productivo. Un sector integrado en Navarra por 1.353 empresas, el 34% del total de la industria navarra, que facturan en conjunto cerca de 11.000 millones de euros y dan empleo a más de 37.000 trabajadores.

Erro es el gerente de Mecanizados de Precisión e Industrias Javer. Una empresa situada en Orkoien y especializada en el mecanizado de precisión de barras metálicas y plásticas. Depende en casi un 80% del sector de la automoción.

Tras el parón obligado por el confinamiento el año pasado, el rápido crecimiento de la demanda ha provocado que falten materiales lo que está derivando en una escalada de precios de las materias primas sin precedentes. En el trasfondo de este colapso del mercado está China, el mayor productor mundial de estas materias primas y componentes, que una vez reactivada su economía está absorbiendo desde finales de 2020 una buena parte de la producción para su mercado interno. Pero, también, la falta de respuesta de la siderurgia europea y la política arancelaria de la Unión Europea, que lleva desde 2016 imponiendo barreras económicas al acero de países como China, Taiwán, Turquía o Rusia, dentro de las medidas ‘antidumping’ por las sospechas de prácticas desleales en materia de competencia y la presión de las acereras continentales lo que ha restado estímulos al acero chino o de otros países para viajar a Europa. Y todo esto, sumando a la actividad “a medio gas” de las siderúrgicas españolas, muchas de ellas estuvieron en ERTE el año pasado por la pandemia, está tensionando el mercado.

En 2020 la producción de acero en España (11,1 millones de toneladas) registró su peor dato (una caída del 18%) desde la crisis financiera de 2008. Las empresas coinciden en que la crisis del mercado de las materias primas no tiene precedentes. “En una semana ha llegado a subir la tonelada de acero hasta 150 euros y nadie dice dónde está el techo”, lamenta Erro. En la misma línea, el responsable de Estampaciones de NavarraÓscar Pérez, explica que cuando había stock la diferencia entre precios y existencias era muy pequeña pero ahora se ha multiplicado. “Si antes necesitabas un mes ahora más de cuatro, y eso si tienes suerte. En casos concretos, como el aluminio, algunos clientes ya nos están diciendo que hasta el año que viene no nos pueden suministrar nada”. Reconoce que no les ha quedado más remedio que repercutir el coste. “En muchos casos se han duplicado precios e incluso más y o los actualizamos a vale más la materia prima que las piezas”.

SUBIDA SIN TECHO

Un problema de “costes y aprovisionamiento” que las empresas temen se prolongue durante lo que resta de año y que afecta al conjunto de las empresas del metal, también a las que como Isimar venden producto terminado, y, en especial, a las compañías más pequeñas por su menor capacidad para renegociar precios. Muchas de estas compañías están teniendo que absorber las subidas de precios y se encuentran ya al límite de su rentabilidad.

Erro, que desde 2019 preside la asociación que las agrupa APMEN (Asociación de la Pequeña y Mediana Empresa del Metal), lo sabe bien. Alerta de que las subidas de precios de las materias primas están generando una bola de nieve que en cualquier momento puede estallar. Una tormenta perfecta que se añade a la ya conocida falta de microchips y otro tipo de piezas que a finales de marzo obligó a Volkswagen Navarra a interrumpir tres días su actividad.

“Si nosotros compramos es porque podemos mecanizar, pero si no podemos mecanizar porque no podemos absorber las subidas se para el suministro de toda la cadena de valor”, advierte.

Algunos de sus proveedores ya le han comunicado que en junio llegarán nuevas subidas de precios y, lo que es todavía peor, que podría haber problemas de abastecimiento. De momento, aunque las empresas están pudiendo suministrar “con cierta normalidad”, ya han tenido que hacer frente a retrasos puntuales con las entregas.

JUAN ERRO: “PUEDEN EMPEZAR A FALTAR ALGUNOS SUMINISTROS”

La automoción concentra casi el 80% de la actividad de Mecanizados de Precisión e Industrias Javer, especializada en el mecanizado de precisión de barras metálicas y plásticas. Y de ahí la preocupación con la que su gerente, Juan Erro, afronta la actual coyuntura porque “al hándicap de lo que está pasando con la automoción -aquejada por la escasez de suministros como los microchips- se suma la subida de las materias primas. El problema no es sólo el acero, porque todo lo que se necesita para la actividad está subiendo en las mismas proporciones y nadie nos dice dónde está el techo”. Teme que lo peor esté por llegar. “Intentamos funcionar con planificaciones semestrales, pero ya se nos está advirtiendo de que pueden empezar a faltar algunos suministros. Eso conllevaría paradas de producción o líneas y aquí los pequeños y los grandes están en el mismo barco”. De momento, se encuentran a un 80-85% de actividad, “trabajando e intentando no parar, con planificaciones muy cortoplacistas y siendo conscientes de que estamos en la cuerda floja”.

ÓSCAR PÉREZ: “HEMOS SUFRIDO RETRASOS PUNTUALES EN ENTREGAS”

A principios de junio, Óscar Pérez, director general de Estampaciones de Navarra, empezará a negociar las entregas previstas para final de año. “Tenemos que garantizar suministro para no parar a nuestros clientes”. Reconoce que la volatilidad y escasez de las materias primas les ha situado ante un escenario “incierto”. “En crisis anteriores, las subidas duraban dos o tres meses pero ahora todo ha cambiado. En noviembre de 2020 ya empezó a haber tensiones y la dinámica que se ha generado es muy complicada”. De momento, ellos están pudiendo suministrar su producción “con cierta normalidad” pese a algunos retrasos puntuales en las entregas. No obstante, la preocupación por la inestabilidad del mercado les está obligando a destinar mucho recursos para tratar de anticiparse a lo que pueda pasar. “En muchos casos los precios de las materias se han duplicado e incluso más y hemos tenido que actualizar precios. De no hacerlo, valdría más la materia prima que el precio de la pieza”.

LUIS UNCETA: “ACEPTAMOS SUBIDAS PARA PODER TENER MATERIAL”

Isimar, con medio centenar trabajadores en plantilla y 55 años de trayectoria, fabrica y diseña mobiliario en metal contemporáneo para interior y exterior. En un 85% para el sector de la restauración y el mundo profesional. El 50% de su producción la exportan. Su director Luis Unceta reconoce que este año tendrán que sacar una tercera tarifa de precios, cuando lo habitual es tener una para todo el año, para tratar de ajustar el incremento de las materias primas. “Sacamos una en febrero y recientemente hemos tenido que hacer otra pero ya hemos anunciado a nuestros clientes que sólo valdrá hasta septiembre”. Dice que al aumento del precio de las materias primas se suma el incremento de los plazos y no les ha quedado más remedio que defenderse “sobreestocándose” y aceptando subidas para tener suministro. “Los precios se garantizan a muy corto plazo y tienes que cerrar la compra inmediatamente”. Trabajan sobre todo varilla galvanizada, aunque también aluminio y acero galvanizado en chapa y tubo.

CLAVES DE UNA NUEVA CRISIS

¿Cuándo empezó a subir el acero? 

A finales del año. Los compradores se encontraron a la vuelta de las fiestas navideñas con un precio de la bobina laminada en caliente (BLC) de 800€ tonelada, máximo histórico que se alcanzó durante el mes de junio del 2008.

¿Cómo respondieron las acerías europeas? 

Tratando de cerrar acuerdos antes de que finalizara el año con el objetivo de aprovechar el impulso de los precios futuros, en un momento en el que las siderúrgicas se enfrentaban a una acumulación de solicitudes de clientes interesados en reservar material a precios más bajos. Durante las primeras semanas de 2021, el acero laminado alcanzó máximos históricos en los mercados americanos después de que las empresas productoras implantaran una política de subida de precios.

¿Qué factores están detrás de la subida de precios? 

La reactivación del mercado interno de los Estados Unidos y de China, pero, también, la lenta recuperación de la capacidad productiva del sector del acero a nivel mundial es frenada aún más, por los efectos de la pandemia, que sigue influyendo en los principios de la oferta y la demanda. Durante la primera ola de la covid, los altos hornos se vieron obligados a suspender una capacidad de producción de unos 31 millones de toneladas. En septiembre solo se reinició el 25% de esa producción.

FUENTE: Diario de Navarra- DN Managmement